Conduzca de manera uniforme
Con una aceleración rápida se consume combustible de forma innecesaria y en contadas ocasiones se ahorra tiempo. No conduzca de forma errática, utilice el control de crucero siempre que sea posible y mantenga la distancia de seguridad con el vehículo que le precede. Mire detenidamente al frente y levante el pie del acelerador bastante antes de frenar, por ejemplo, en un semáforo o en una curva. Utilice el impulso del vehículo. La anticipación a situaciones de tráfico no sólo ahorra combustible, sino que además facilita la circulación y le produce menos estrés. También reduce el desgaste de los frenos y de los neumáticos.
Permanezca en la zona verde del cuentarrevoluciones
Conduzca en la zona verde del cuentarrevoluciones, incluso cuando acelere y suba pendientes. Y cuando no se le exija demasiado al motor, es decir, cuando se utiliza el acelerador con poca frecuencia, permanezca en la parte inferior de la zona verde. Intente conducir siempre en la marcha más larga. Si, además, conduce con AS-Tronic, no revolucione el motor en exceso. En terrenos llanos, disminuya el uso del acelerador para que la caja de cambios pueda cambiar antes o cambie manualmente de marcha. Utilice sólo la reducción de marcha en casos de absoluta necesidad.
Evite el gasto innecesario
No acelere ni deje el motor en ralentí innecesariamente. Incluso un motor MX de PACCAR con un óptimo consumo de combustible gasta 1,4 litros de diésel por hora en ralentí. Desconecte la iluminación adicional u otros equipos de consumo que no sean absolutamente necesarios; al fin y al cabo, su alimentación proviene igualmente del combustible. Y siempre que sea posible, desconecte el aire acondicionado. Esto supone un ahorro de cientos de litros de combustible por año.