
Cada vez que el ITS recibe una llamada, no sólo se pone en contacto con un centro de servicio para que proporcione la asistencia necesaria, sino también con el concesionario que normalmente se encarga del mantenimiento del vehículo.
De este modo, el operador de ITS puede organizar inmediatamente la garantía de pago, para que el conductor no tenga que preocuparse por asuntos financieros. Ni que decir tiene que el servicio ITS se encarga de avisar a la base del conductor, si aún no está al corriente, y de mantenerla informada acerca del desarrollo de las reparaciones.
Si éstas llevaran más tiempo de lo esperado, el servicio ITS puede solicitar un camión de repuesto u organizar la entrega de una pieza necesaria de la que el concesionario no disponga en sus almacenes. No en vano el servicio ITS cuenta con una extensa y bien distribuida red de 1.100 concesionarios y centros de servicio DAF. Por ello, los clientes de DAF tienen asegurada una rápida asistencia en caso de averías o accidentes las 24 horas del día, los 7 días a la semana en hasta 49 países.